Semana del 22 al 28 de junio de 2019

Semana del 22 al 28 de junio de 2019

Pasó una de las etapas previas a la gran final. Con sorpresas y actitudes previsibles quedaron constituidas las candidaturas para octubre, después de la escala obligada pero innecesaria de las PASO.

Los pretendientes son varios, los posibles ganadores, solo dos. La foto es cada vez más nítida. El dúo de los Fernández y Macri- Pichetto. Los demás podrán aspirar a un módico 20 o 30% entre todos. Desde luego en la primera vuelta.

Las encuestas se agudizan y las especulaciones corren a la par. En pocos meses, de la superioridad oficialista se pasó al equilibrio y aumento de la opción K, al compás del adelgazamiento de los bolsillos y la sucesión de triunfos peronistas en las provincias, que crearon un efecto de arrastre capitalizado por el kirchnerismo. La esperanza de crear un peronismo republicano o federal, naufragó entre la egolatría de Roberto Lavagna y los cambios de frente de Sergio Massa. El primero será perdedor otra vez y el otro fue fagocitado por la estructura cristinista.

Los caudillos territoriales y los dueños de apellidos registrados en el peronismo, se arriman a la opción que les ofrece más seguridad. En su intimidad más de uno masticará el resentimiento que le provoca ponerse a la sombra de una dirigente que los trataba como vasallos. Se pueden consolar pensando que Alberto Fernández, según su propia versión, sufrió humillaciones cotidianas y aceptó ser la pantalla protectora de la dueña del capital opositor

Siempre es mejor estar que perder figuración. Filosofía peronista en estado puro. Los Quijotes no abundan cuando hay en juego cargos y prebendas.

Esta es una de las opciones, pero la reelección sigue siendo una posibilidad. Los números que brindan las encuestas son lábiles y algunos analistas serios comentan que la propuesta de “Juntos por el Cambio” recupera posiciones, aun cuando no se acerque al primer lugar. La economía ocupa un espacio central en esta coyuntura. El temor es la otra variable. Votantes que llevaron al PRO a la cima hace cuatro años, hoy despotrican por la falta de efectivo. Otros se mantienen fieles y numerosos independientes e indecisos miran con recelo la vuelta de los programas y usos del kirchnerismo.

Los especialistas gubernamentales sacan de la galera planes que parecen incompatibles con el ajuste de las cuentas impuestos por el FMI. Créditos a largo plazo se suman a descuentos en automotores y electrodomésticos. Algo ha comenzado a moverse en el mercado. También se ha desatado una fiebre de inauguraciones de obras públicas y domiciliarias. Además, el frente externo parece ofrecer señales positivas. Acuerdos como el anunciado con la Unión Europea y la ampliación de los negocios con el mercado asiático son provechosos para el país y la administración Macri.

Cosecharán tantos elogios como críticas, según de donde provengan, pero abren nuevas fronteras. Camporistas, dirigentes sindicales que siguen al líder camionero y otros los negarán o se limitarán al silencio. No existen los buenos modos en la arena política.

Todo pasa por el filtro preelectoral. Los protagonistas deben cuidar cada paso y medir cada palabra. Se puede anticipar que en las semanas por venir, continuará oscilando el termómetro de la opinión pública. Lo cierto se mezclará con la mentira y será necesario esperar para saber cuánto impacto producen sobre el votante. El ciudadano común decide de acuerdo a sus conveniencias y necesidades. Por eso, la economía ha sido, es y será la protagonista central.

En síntesis, un rompecabezas. Lo único certero es que la malhadada grieta se mantiene y profundiza.