Semana del 28 de septiembre al 04 de octubre 2019

Semana del 28 de septiembre al 04 de octubre 2019

 

“Y es que en el mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Conocida como Ley de Campoamor, define la relatividad de los hechos cotidianos con particular aplicación a la vida política.

 

Ayuda a entender el día a día local, donde Macri tiene un filtro rosa y Fernández uno blanco. El primero describe futuros optimistas mientras su contraparte pinta un porvenir ajustado, producto de los errores del actual.

 

Cada uno en lo suyo, utilizan las opiniones de una parte para exaltar los hechos positivos propios y criticar los errores ajenos. El balance es variable. El Presidente en ejercicio vibró con el éxito dr Mendoza y sufre con las malas noticias que le aporta la Suprema Corte, el incremento de la pobreza y la inflación que no cede. Trata de equilibrarlo con anuncios dirigidos a la clase media que debe recuperar y medidas para mitigar las necesidades de los carenciados. Promesas y respuestas a lo más urgente. Más de uno se pregunta por que no lo hizo antes.

 

El aspirante a sucederlo trata de aplacar el mal efecto de las declaraciones de referentes K y camina por el filo de la navaja para retener a los moderados que lo votaron. La exaltación de la guerrilla, el control de la prensa y la sujeción del aparato judicial espantan al electorado independiente, imprescindible para mantenerse en la cumbre. Episodios como el del sindicato de pilotos de Aerolíneas y Austral tampoco lo ayudan, cuando trabaja para afianzar el esquema corporativo de empresarios y sindicalistas en procura de transmitir confiabilidad y equilibrio.

 

Las propuestas de los dos exhiben fortalezas y debilidades. La macrista promete remontar su fracaso en la administración de los recursos. La opositora se empeña en mostrar la faceta más aceptable del peronismo. Las dos tienen como públicos prioritarios a las clases medias de recursos medios y bajos, desilusionadas y con reparos. La falta de efectivo y trabajo crea angustias y aunque en escala menor, preocupa la incertidumbre sobre las normas de convivencia, alteradas por los desbordes callejeros y actos disruptivos.

 

Mauricio Macri apuesta a la ilusión de llegar a la segunda vuelta, con las probabilidades en su contra. Si no le alcanzan los votos, sus promesas no tienen costo y le permiten afirmarse en el rol de opositor. Alberto Fernández hace malabarismos para acentuar su imagen de dirigente moderado e independiente de la influencia cristicamporista, tema que inquieta a un porcentaje reducido de los votantes del Frente de Todos, cuyos simpatizantes y contrarios se preguntan dónde está la candidata a vicepresidente.

 

Así se perfila el panorama a escasas tres semanas de la primera y eventualmente única vuelta. Suena a repetitivo pero en política todo es posible, menos los milagros.

 

Como fuere, hay que esperar al anochecer del 27 de octubre.